Los deportes de aventura sirven para romper con la monotonía y con la rutina que se instala en el día a día de manera irremediable. La sensación de bienestar que se produce en nuestro cuerpo es la razón principal para dejarse seducir por este tipo de actividades, sobre todo cuando las vives en una empresa de ocio y aventura en Barcelona donde todo está pensado para soltar estrés y disfrutar al aire libre.
Los deportes extremos disparan en nuestro cuerpo la secreción de una sustancia tan motivante como sugestiva: la epinefrina, más conocida como adrenalina. Esta hormona se produce en las glándulas suprarrenales o adrenales y se libera principalmente en momentos de estrés, peligro y excitación; por eso actividades llenas de retos y risas, como las pruebas de humor amarillo, son perfectas para activar el cuerpo y ayudar al organismo, a nivel físico y psicológico, a permanecer alerta. En esos instantes, el cuerpo siente lo que coloquialmente se conoce como un “subidón de adrenalina”.
Efectos de la epinefrina en nuestro organismo
La epinefrina, en cantidad adecuada (como casi todo en esta vida), puede ser realmente beneficiosa para nuestra salud. Nuestro ritmo cardíaco aumenta, lo que motiva un mayor rendimiento del cuerpo; el sistema respiratorio incrementa su capacidad y permite la entrada de más aire; aumenta la presión arterial y el cuerpo experimenta sensaciones de euforia, energía y enfoque.
Dicha hormona se expande a través de la sangre alcanzando todas las partes de nuestro cuerpo. Pero el aspecto emocional es, si cabe, todavía más destacado que el fisiológico: los rigores exigentes del día a día obligan al ser humano a buscar válvulas de escape, momentos de liberación y disfrute. Por eso muchas personas descubren que una jornada de aventura al aire libre, como las que describimos en los beneficios que tienen los deportes de aventura, es una forma muy eficaz de “resetear” la mente.
Diversa tipología de actividades deportivas
La oferta de este tipo de actividades es realmente variada y ofrece al interesado un sinfín de opciones. Deporte y naturaleza se unen ofreciendo un resultado casi perfecto: pruebas de equilibrio, zonas de agua, hinchables gigantes y circuitos de obstáculos al estilo televisión, como los que encontrarás en las dinámicas de Wipeout cerca de Barcelona, donde cada caída al agua se traduce en una carcajada más.
Para quienes buscan combinar adrenalina y reto mental, experiencias como un escape room entre Barcelona y Girona añaden otro tipo de intensidad: gestionar el tiempo, resolver enigmas en equipo y mantener la calma bajo presión activan el cerebro de una forma muy distinta, pero igual de satisfactoria.
Además, muchos de estos deportes de aventura se desarrollan en plena naturaleza, con bosques, ríos y montaña como escenario. Ese entorno multiplica los beneficios del ejercicio físico, tal y como explicamos al hablar de los beneficios de la naturaleza para las personas: menos estrés, más claridad mental y una sensación de desconexión que difícilmente se consigue entre asfalto y pantallas.
En definitiva, ganas, ilusión y un poco de arrojo son suficientes para vivir un día para el recuerdo. Los deportes de aventura canalizan la adrenalina de forma positiva, te sacan de la rutina y te recuerdan que, más allá de obligaciones y prisas, también necesitas espacio para jugar, reír y sentir que estás realmente vivo.
