Las actividades deportivas que podemos encontrar son múltiples y muy variadas. Existen algunas que tienen un riesgo mayor que otras y, en cambio, también hay actividades que son totalmente inofensivas para las personas. En nuestro parque multiaventura en Barcelona y alrededores apostamos por juegos sencillos y divertidos, como la guerra de almohadas, que ayudan a liberar tensiones sin asumir grandes riesgos.
Guerra de almohadas: un juego inofensivo con mucha aventura
La almohada siempre se ha conocido como un artículo que se utiliza para colocarlo en la cama y apoyar nuestra cabeza en ella, cuyo fin es mantener la columna vertebral de forma recta, relajar el cuerpo y ayudar a conciliar un sueño agradable para poder afrontar el día siguiente con toda la energía necesaria.
Por el hecho de considerarse un colchón de pequeño tamaño, también se usa como un objeto destinado a la diversión y, además, a combatir el estrés. ¿De qué manera? Jugando a almohadazos: un mínimo de dos participantes deciden coger sus almohadas y “combatir” uno contra otro con el firme objetivo de pasar un buen rato, nunca de agredir. En Aventuring, por ejemplo, la guerra de almohadas forma parte de algunos de nuestros circuitos más locos de humor amarillo en Girona, donde las risas y los golpes blanditos están garantizados.
Este tipo de juegos de aventura suaves son perfectos para grupos que buscan diversión sin necesidad de practicar actividades de alta intensidad. Pueden formar parte de una jornada de actividades al aire libre para niños, familias o adultos, combinándose con otros retos de equilibrio, circuitos hinchables o pruebas cooperativas. De hecho, encajan muy bien en días de despedidas de soltero o soltera, cumpleaños o salidas de empresa en los que el objetivo es reforzar el vínculo de grupo a través del juego.
Beneficios para la salud y el bienestar de jugar a la guerra de almohadas
¿Qué beneficios tiene esta actividad para la salud de quienes la practican? Las ventajas empiezan por lo más obvio: divertirse. Deberíamos reservar siempre un espacio en nuestra agenda para acciones destinadas a pasarlo bien. Una sencilla guerra de almohadas puede convertirse en una potente herramienta para reducir el estrés, uno de los grandes males del siglo XXI, ayudando a olvidarse durante un rato de las preocupaciones diarias.
Además, este juego fomenta la socialización y el contacto positivo. Reírse juntos, moverse, coordinarse y respetar unas reglas básicas refuerza la confianza y mejora la relación con el “contrincante”. En el contexto de una jornada de actividades al aire libre con tus amigos, como las que proponemos en nuestro artículo sobre las ventajas de realizar actividades al aire libre con tus amigos, la guerra de almohadas actúa como un lubricante social perfecto: rompe el hielo y genera buen ambiente en cuestión de minutos.
Otro beneficio importante es que nos ayuda a conectar con el niño interior. Dejarse llevar, reírse de uno mismo y aceptar que vas a acabar despeinado y cansado tiene un efecto liberador. En esa misma línea, en nuestro artículo “Saca al niño que llevas dentro” explicamos cómo las pruebas de juego y las dinámicas tipo “campamento” permiten desconectar de la seriedad del día a día y recuperar sensaciones de infancia.
Además, cada vez más estudios apuntan a que la risa y el juego activo tienen efectos positivos sobre el estado de ánimo y el estrés. Si quieres ampliar información, puedes consultar recursos especializados sobre los beneficios de la risa para reducir el estrés o sobre cómo el juego físico y los “play fights” contribuyen al desarrollo y bienestar, como explican en este análisis sobre juego brusco y salud infantil.
Gracias a nuestros servicios, podrás disfrutar de esta experiencia tan única e inofensiva integrada dentro de un entorno de ocio controlado. Combatir el estrés mediante esta técnica realmente funciona y es uno de los mejores “remedios naturales” para hacerlo, puesto que nos estamos divirtiendo a la vez. Incorporar una guerra de almohadas en una jornada de actividades de aventura en Barcelona para grupos puede ser el complemento perfecto para terminar el día con una sonrisa y la sensación de haber liberado cuerpo y mente.
